La proyección emancipadora de un camino

La proyección emancipadora de un camino

Henry Manrique Hormiga

Soy Henry Manrique Hormiga, persona con discapacidad visual, soñador de procesos, creyendo que las metas se alcanzan con esfuerzo, resistencia e inteligencia, que si articulamos con respeto el trabajo de la comunidad lograremos avanzar en un país más incluyente, solidario y sin inequidades.

He caminado la palabra por distintos senderos, fui joven y con ellos aprendí la audacia y la irreverencia, adquirí discapacidad y pude superar muchas limitaciones, me acerqué a los espacios de participación y aprendí a trabajar desde lo público por los demás, fui artista y aprendí que desde el sentimiento también se pueden decir las cosas, compartí con las comunidades étnicas y aprendí a estar en pie de lucha y resistencia, formé una familia y la responsabilidad me visitó, fui a la academia y entendí que todo se puede estructurar y gestionar hacia un mejor escenario, adquirí experiencia profesional y tuve la capacidad de entregar a la comunidad mis conocimientos en la búsqueda colectiva de un mejor vivir, me acerque a la política y comprendí que existe mucha gente que me apoya y quiere que avancemos hacia el poder.

Soy un arduo defensor del constituyente primario, es decir de la soberanía del pueblo, es la gente quien debe decidir su futuro y no se lo deben imponer, por ello desde el año 2012 he hecho parte de los consejos de planeación Local y Distrital, donde he logrado defender y posicionar el ejercicio de la Planeación ciudadana.

Creo que los recursos públicos son sagrados, por ello he sido coordinador, asesor y consultor de diferentes proyectos y entidades públicas, donde desde el hacer he demostrado que los recursos bien ejecutados a través de las organizaciones sociales y comunitarias, se logran magnificar, permitiendo no solo la cobertura, sino también llegando al impacto, marcando una diferencia fuerte entre el gasto publico versus la inversión social.

Le dedico muchas horas de mi vida a la lectura, a la escritura y al pensamiento crítico, en búsqueda de aportar luces a la población, haciendo el ejercicio d descifrar en clave social, el maremagno mundo de leyes, teorías y realidades, para que las comunidades no sean simples actores pasivos dentro del estado, sino que emancipadoramente exijan y gocen efectivamente sus derechos.

De mis retos sociales donde he podido aportar, se ha logrado avanzar en la formalización del gremio de los bici taxistas, faltando muy poco para tener el marco normativo completo; con las comunidades étnicas hemos podido soñar en la restitución de los derechos milenarios, perdidos en la colonización, traduciéndolo en visibilizar sus usos y costumbres, pero también en la búsqueda de la gobernabilidad.

Con la población con discapacidad, desde mis acciones y habiendo llegado a escenarios distintos, donde no fácilmente esta un representante de la comunidad e interactuando con diversas poblaciones, he buscado dejar un mensaje claro, es que somos seres humanos diferentes, pero iguales en dignidad y derechos, que no existe un mundo para cada grupo poblacional, sino que es el mismo mundo para todos, pero que debemos trabajar por el diseño universal, donde todos y todas podamos compartir en búsqueda de un mejor vivir.

Con todo esto quiero finalmente expresar que la gobernabilidad de los grupos sociales no puede ser interpretada solamente con el hecho de tener un burgomaestre ajeno con quien interlocutar, sino que desde la misma población deben emerger líderes y lideresas que ejecuten y gobiernen en beneficio de sus comunidades, las mujeres han dado claro ejemplo de ello, las personas LGBTI han logrado llegar lejos, los pueblos étnicos desde la consulta previa, y la defensa de sus territorios, usos y costumbres han dado muestra de resistencia, pero desde la población con discapacidad es hora de reaccionar.

hoy contamos con la formación profesional, la experiencia laboral y con la capacidad gerencial, para pasar de ser administrados a gobernar, no es justo que los proyectos de discapacidad sigan siendo orientados y dirigidos por personas ajenas a la población, exhortamos a la Administración Distrital a que entienda que la Discafobia institucional también se da cuando se pone en duda que las personas con discapacidad, las cuidadoras y los cuidadores pueden ejercer desde la coordinación, dirección y gerencia de procesos institucionales.

Hacemos un llamado a cumplir la frase elemental de la convención internacional de derechos humanos de la población con discapacidad, "nada sobre nosotros sin nosotros".


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